NOSTALGIA


Cuando las aves se aproximan al ocaso para despedir el día, el arriero se acerca a observar las montañas y el resto del pueblo bebe un café esperando el advenimiento de la luna.

Yo no tengo nostalgia, probablemente mi abuelo sí la tenga. Tal vez yo sienta pena de ya no ser un infante, haber perdido un amor o un amigo, cambiar y cambiar la versión de mi ser cada vez que he logrado adaptarme; pero la aflicción de él es por su tierra, aquella que maduró junto a él y fue testigo de las hazañas de su juventud. La tierra cuya sangre se contagió de corrupción y en sus entrañas sembró el dolor de mis ancestros.

Podrá amanecer cuando me encuentre admirando las deslumbrantes obras de la naturaleza, estaré en completa tranquilidad, pensando en el futuro; sin embargo, quien vio transformar el mundo de un siglo a otro, estará recordando el sacrificio de quienes murieron en combate.

Mi abuelo siempre tendrá nostalgia por mí, que no tengo nada para darle a esta patria. Mi abuelo ha de pasar sus últimos días aquí, recordando; mas yo volaré lejos y olvidaré la historia de esta tierra.

Autora: Laurent Ospina
9-6







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